domingo, 31 de mayo de 2026

Familia, Resiliencia y Red Social: Un Marco Teórico Unificado para la Intervención

 




Por la Lic. Liliana Calvo

Obra editada por Espacio Editorial en Buenos Aires 2011

¿Cómo sanamos realmente? Quienes trabajamos en el ámbito de la clínica social y la salud mental sabemos que no lo hacemos de forma aislada, sino en red. El sufrimiento humano no pertenece a un individuo solitario, sino que se gesta, se mantiene y también se transforma dentro de la trama de nuestros vínculos más cercanos.

En mi obra Familia, Resiliencia y Red Social, presento el Modelo Sistémico Gestáltico Experiencial Transgeneracional. Este enfoque no se propone como una simple sumatoria de escuelas terapéuticas o técnicas aisladas, sino como un marco teórico unificado. Se trata de una mirada integrada donde cada dimensión aporta una capa de lectura indispensable y coherente para comprender la profunda complejidad de los sistemas familiares.

A continuación, les comparto un recorrido por las cuatro dimensiones fundamentales que estructuran este modelo de intervención:

1. La Dimensión Sistémica: La Estructura y la Organización Funcional

El eje sistémico aporta la base organizacional y el mapa del modelo. Concibe a la familia como una totalidad en la que el todo es más que la suma de las partes. Desde este prisma, se analizan componentes clave:

  • Totalidad : La familia funciona como una red interconectada. El foco de análisis e intervención jamás es el sujeto "aislado", sino la trama relacional que lo sostiene.

  • Estructura, Límites y Fronteras: Se examina la organización de los subsistemas (conyugal, parental, fraternal) y la permeabilidad de sus fronteras. Evaluamos si estas son demasiado rígidas (familias desligadas, aisladas del afuera) o demasiado difusas (familias aglutinadas, donde las jerarquías y los roles de protección tienden a desdibujarse).

  • Retroalimentación y Circularidad: Rompemos con la causalidad lineal tradicional (A no causa B de forma unidireccional). Las crisis familiares se entienden como quiebres en la homeostasis (el equilibrio interno) que desafían al sistema a modificar su propia estructura para adaptarse a las nuevas exigencias vitales o del entorno social.

2. La Dimensión Gestáltica: La Fenomenología del Vínculo y el Contacto

La incorporación de la línea gestáltica desplaza la mirada desde la rigidez de la "estructura teórica" hacia la vivencia fenomenológica viva dentro del espacio terapéutico. Nos ofrece las herramientas esenciales para leer la interacción familiar en tiempo real:

  • El Enfoque Centrado en el "Aquí y Ahora": No trabajamos únicamente con el relato o la queja de lo que sucede en la casa, sino con lo que emerge, se despliega, se corporaliza y se actúa en el presente del encuentro con el profesional.

  • El Ciclo del Contacto y sus Bloqueos: Observamos cómo los miembros de la familia buscan satisfacer sus necesidades vinculares. El modelo analiza en qué punto se interrumpe el contacto sano a través de mecanismos como la proyección de las frustraciones parentales en los hijos, la introyección de mandatos rígidos, o la confluencia donde se anula la individualidad.

  • El "Darse Cuenta" (Awareness): El proceso clínico busca el paso hacia la consciencia plena. El objetivo es que la familia logre registrar —corporal, emocional y cognitivamente— cómo surgen los malentendidos o, por el contrario, cómo se cuidan en sus interacciones cotidianas.

3. La Dimensión Experiencial: El Involucramiento y la Comunicación Auténtica

Inspirado fuertemente en las corrientes humanistas y en los desarrollos de Virginia Satir, el componente experiencial define la actitud ética ante el sufrimiento familiar y marca la metodología de abordaje:

  • La Experiencia como Motor de Cambio: El verdadero cambio clínico no es puramente intelectual; sobreviene cuando el grupo familiar experimenta una vivencia relacional distinta, afectiva y profundamente significativa durante la intervención.

  • Modelos de Comunicación: Analizamos las formas en que los miembros expresan su autoestima. Se busca que registren los modos defectuosos o sintomáticos en que se comunican para transitar hacia una comunicación congruente, donde los mensajes verbales se alinean con la emoción real.

  • Uso del Self del Profesional: El clínico social se aleja del rol de observador aséptico de laboratorio. Este modelo exige una presencia auténtica, el uso de la propia resonancia emocional del profesional y una implicación activa para co-crear un escenario seguro donde lo temido, por fin, pueda ser expresado.

4. La Dimensión Transgeneracional: La Historicidad y el Sistema de Creencias

Esta última dimensión introduce la perspectiva histórica, entendiendo que el sistema familiar actual está completamente atravesado por las narrativas, deudas y aprendizajes de las generaciones precedentes:

  • Transmisión Transgeneracional: Los traumas no resueltos, las exclusiones, las pérdidas no elaboradas y los modos históricos de resolver (o evadir) los conflictos se transmiten como un legado invisible. El síntoma presente en un miembro suele ser la manifestación de una tensión histórica no resuelta en el árbol familiar.

  • Lealtades Invisibles y Mandatos: Conceptos que explican cómo los sujetos sacrifican muchas veces su propio desarrollo, deseo o autonomía por fidelidad inconsciente a las expectativas de sus ancestros o en un intento de reparar injusticias del pasado familiar.

  • Mitos y Ritos Familiares: El modelo promueve la discriminación del sistema de creencias compartido por el grupo (ej. "en esta familia las mujeres se quedan solas", "somos una familia donde ninguno gana dinero" o "siempre hay que ayudar al que lo necesita"). Identificar y cuestionar estos mitos permite a los miembros alcanzar la diferenciación; es decir, el sagrado derecho de pertenecer al sistema familiar, pero con la libertad de elegir un proyecto de vida propio.

Un espacio para el encuentro y la resiliencia

Mirar a la familia a través de este marco teórico unificado nos devuelve una comprensión humana, profunda y respetuosa de sus dolores y de sus potencias. Si eres profesional del área o te interesa profundizar en estas herramientas de intervención en red, te invito a sumergirte en las páginas de esta obra.

📖 Consigue tu ejemplar de "Familia, Resiliencia y Red Social": Puedes solicitar tu libro físico editado por Espacio Editorial  en el sitio de la editorial.

¡Hablemos y sigamos construyendo redes terapéuticas!

Terapia Familiar, Clínica Social, Enfoque Gestáltico, Psicología Transgeneracional, Resiliencia, Lic. Liliana Calvo, Espacio Editorial, Revista ConViviendo.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Clínica Social Gestáltica: El poder del aquí y ahora en el Trabajo Social Familiar

Un modelo de intervención terapéutico gestáltico. Fundamentos y Técnicas. Por la Lic. Liliana Calvo.

“La salvación del mundo se encuentra en la salvación de la familia”

                                              Virginia Satir


 

A partir de los estudios que he realizado y de las experiencias profesionales, he desarrollado una modalidad de abordaje en el trabajo social con las personas, las familias y los grupos humanos.

Parto de una sólida base integrada por:

  • Formación de grado en Trabajo Social.

  • Formación de posgrado en Teoría y Técnica de la Psicología Gestalt.

  • El Modelo del Proceso de Validación Humana de Virginia Satir.

  • Certificación en Mediación y una Diplomatura en Mediación Familiar con modelo sistémico.

  • Formaciones en Modelos Sistémicos Transgeneracionales.

He concretado experiencias profesionales relacionadas con la salud, la educación y el crecimiento personal, llevando a cabo intervenciones individuales y familiares, y creando a su vez proyectos innovadores de abordaje psicosocial y transdisciplinarios.

Considero que necesitamos afirmar los conceptos genuinos que identifican el Trabajo Social con la familia, valorizando los orígenes de la disciplina e integrando los aportes que le dieron origen a su crecimiento en camino hacia su evolución.

Raíces históricas de la intervención familiar

Mary Richmond escribió Diagnóstico Social, publicado en 1917. Ella señala la necesidad de abordar al individuo por medio de sus relaciones sociales, considerando que el grupo básico y fundamental del hombre es su familia. La autora diseña las bases del Trabajo Social como disciplina científica; define su objetivo, su metodología, sus técnicas y un ámbito propio. Surge así el estudio, el diagnóstico y el tratamiento aplicado a lo social. (Richmond creó en 1918 la Escuela de Trabajo Social).

En su libro ¿Qué es el Trabajo Social de Casos? (1922), Richmond hace mención al desarrollo de la personalidad en el trabajo social de caso, teniendo en cuenta las cualidades personales del cliente, como así mismo lo recibido a través de las relaciones en su familia y en la educación; es decir, toma en cuenta la interacción de la persona con su medio social.

Por su parte, Gordon Hamilton introduce el término Psicosocial, relacionando lo humano con lo emocional y lo social. Resalta que "es posible entender a la persona si se entiende a la familia". En 1941, Hamilton reconoce a su escuela como terapéutica y centrada en la atención individual, con apertura al abordaje de la familia y grupos pequeños.

“Desde el origen mismo del trabajo social existen antecedentes que hacen referencia al hacer profesional del trabajador social con la familia”. Arroyo Rueda

Conocemos experiencias muy valiosas en Inglaterra, como la de la Tavistock Clinic, donde un psiquiatra y una trabajadora social crearon un centro pionero de atención a familias.

También destacan las experiencias de Palo Alto (Estados Unidos), donde resalta Virginia Satir, trabajadora social y terapeuta familiar, creadora del Modelo del Proceso de Validación Humana. En la década del 70, Satir coordinó también trabajos junto a Fritz Perls (creador de la Gestalt) en el Centro Esalen en California, promoviendo sólidamente el trabajo transdisciplinario.

El Trabajo Social Familiar como modalidad especializada

La Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS) incluye como incumbencias de intervención la Pedagogía Social, el Tratamiento y la Terapia Familiar. Enuncia que el Trabajo Social es interdisciplinario y transdisciplinario, y se basa en una amplia variedad de teorías científicas e investigaciones. Abarca diversas formas de terapia, asesoramiento, trabajo en grupo y comunitario, agregando que su enfoque holístico es universal.

“Es ampliamente reconocida la influencia del Trabajo Social en el desarrollo de la intervención familiar. Las primeras conceptualizaciones del funcionamiento familiar surgen del aporte de los trabajadores sociales, quienes desde el comienzo de nuestra disciplina nos hemos preocupado de la familia como unidad social en que focalizamos nuestras intervenciones”. — Ángela María Quinteros Velásquez

El Trabajo Social con familias es una modalidad especializada de abordaje profesional. Es preventiva, educativa y asistencial; se orienta al cambio, a la rehabilitación, a la reinserción social de las personas y trabaja con una concepción de trabajo en red, teniendo en cuenta el entorno social, cultural, económico y de género.

  • Es un proceso continuo: Tiene distintas fases en movimiento. No concluye de golpe, ya que prosigue como crecimiento en las personas aún después de alejadas del contacto con el profesional.

  • Es promocional: Pone en movimiento diferentes capacidades, potencias personales y aspectos valiosos del ser humano.

  • Es educativo: Permite a las personas incorporar conocimientos y experiencias que los conducen a modificar sus actitudes. Desde el enfoque gestáltico: "Aprender es descubrir lo que es posible; enseñar es mostrar eso que es posible".

  • Está orientado al cambio, al crecimiento y a la cohesión social.

Las necesidades humanas fundamentales en la intervención

Siguiendo a Félix Biestek (Las relaciones del Casework), ante problemáticas psicosociales se atienden necesidades cruciales de las personas:

  1. La necesidad de ser tratado como persona, no como un caso.

  2. La necesidad de expresar libremente sus sentimientos (miedo, inseguridad, odio, etc.).

  3. La necesidad de ser aceptado con un valor y una dignidad innatos.

  4. La necesidad de hallar comprensión y respuesta a los sentimientos expresados.

  5. La necesidad de no sentirse juzgado a causa de la dificultad en que se encuentra.

¿Cuándo intervenimos desde la Clínica Social Gestáltica?

El abordaje se lleva a cabo ante la presencia de:

  • Dificultades en los vínculos familiares, en el modo de comunicarse y relacionarse.

  • Crisis en las diferentes etapas del ciclo vital evolutivo de la familia.

  • Situaciones complejas: fobias escolares/sociales en niños, familiares con problemas psiquiátricos o discapacidad.

  • Problemáticas de alimentación, adicciones (a sustancias, a la web, compras compulsivas) o situaciones de bullying escolar.

  • Familias migrantes que atraviesan la adaptación a nuevos espacios.

Pilares del Modelo Clínico Gestáltico

Este modelo es Experiencial, Humanista, Relacional, Holista e Integrativo.

  • Humanista: Centrado en desarrollar el potencial humano y el crecimiento de las personas.

  • Experiencial: Se basa en lo vivencial en el momento presente. No es "pensar acerca de", sino estar conectado con lo que se ve, se siente y se hace en el instante actual.

  • Holista: Comprende al ser humano en su totalidad, incluyendo su cuerpo, pensamiento, emociones, cultura y expresiones sociales.

  • Integrativo: Enlaza enfoques fenomenológicos, sistémicos y transgeneracionales.

  • Relacional: Se centra en el diálogo horizontal que se establece entre el profesional y la persona, y de los miembros de la familia entre sí.

Principios Fundamentales en la práctica

  • El darse cuenta (Awareness): La toma de conciencia global en el aquí y ahora de los gestos, la respiración, las emociones, el tono de voz y los pensamientos.

  • El Aquí y Ahora: Lo inmediato, lo que sucede actualmente describiendo la situación en el momento exacto en que ocurre.

  • Homeostasis o Autorregulación Organísmica: El proceso continuo a través del cual la persona registra cuáles son sus necesidades y busca la forma de satisfacerlas.

  • Diálogo Existencial: El encuentro genuino "persona a persona", donde cada uno es impactado por el otro y responde en sintonía atenta.

Técnicas de Intervención en el Ámbito Familiar


Utilizamos herramientas de interacción social, diagnósticas y vivenciales que favorecen la expresión de necesidades y valores:

El Genosociograma

Es una configuración gráfica (una Gestalt) que expresa la constelación familiar, sus vínculos e historia a través de al menos tres generaciones. Al construirse con la familia, visualiza lealtades, legados, reglas implícitas y modalidades conyugales o fraternas.

Consignas para su armado:

  • Varones se representan con un cuadrado; mujeres con un círculo.

  • El consultante se destaca con un doble círculo.

  • Se asignan 3 adjetivos calificativos a cada persona.

  • Matrimonios con línea continua; concubinatos con línea punteada; separaciones con una línea cruzada y divorcios con doble línea cruzada.

  • Se marcan los fallecidos con una X (añadiendo edad y causa), hijos adoptivos, abortos o muertes tempranas.

La Inclusión de la Imagen (Fotografía)

Las fotos hacen evidentes situaciones cotidianas e historias. Lo verdaderamente valioso no es solo lo que la imagen muestra visualmente, sino lo que esta le evoca a la persona. Funciona como un objeto metafórico para hacer consciente y expresar lo que a veces no se puede representar con la palabra.

Escultura Familiar

Recurso utilizado por Virginia Satir. Un miembro de la familia actúa como "escultor" y sitúa físicamente al resto de los integrantes como si fueran "arcilla humana", recreando las posturas corporales y distancias del sistema. Revela de forma inmediata las distintas miradas que coexisten sobre la dinámica familiar.

El Ecomapa

Desarrollado por Ann Hartman a fines de la década de 1970, representa gráficamente el ambiente en el cual se desenvuelve la familia, profundizando en sus redes de apoyo exteriores, recursos comunitarios o la falta de los mismos.

El Rol del Profesional: Compromiso de Crecimiento

Como trabajadores sociales comprometidos con la excelencia clínica, necesitamos:

  • Intentar conocernos como seres humanos cada día un poco más.

  • Desarrollar la capacidad para trabajar en equipo y elegir pertenecer a grupos de pares para compartir saberes.

  • Sostener espacios de reflexión profesional y de Supervisión.

  • Capacitarnos continuamente, aceptando las limitaciones y disfrutando los logros.

¡Muchas gracias!

Redes Sociales y Libros de la Lic. Liliana Calvo

Profundizá en este modelo con la obra de Liliana Calvo

Si te interesa profundizar en los fundamentos y técnicas de la Clínica Social Gestáltica, te invitamos a explorar los libros publicados por la Lic. Liliana Calvo, disponibles en Grupo ConVivir y Espacio Editorial.

Datos de contacto:

Libros profesionales publicados (Disponibles en Espacio Editorial):

  • Trabajo Social y Enfoque Gestáltico

  • Familia, Resiliencia y Red Social

  • Trabajo Social Familiar, Transdisciplina y Supervisión

  • Cuidar a Nuestros Niños ( el zocalo)

 

( imàsgenes generadas con IA)

 


domingo, 17 de mayo de 2026

Transdisciplina y Complejidad en el Trabajo Social Clínico: A 22 años de Revista ConViviendo

 por  la Lic. Marìa Elena (Mariela) De Filpo Beascoechea (Miembro del Staff de la Revista ConViviendo

La celebración de los 22 años de la Revista Conviviendo me convoca a recordar los caminos abiertos por dos grandes pensadores que permiten dejar huella en la promoción que, desde el Grupo ConVivir, se lleva adelante sobre el Trabajo Social Clínico. Me refiero a Sigmund Freud y a Edgar Morin.

El antecedente freudiano

Si bien Freud no utilizó explícitamente los términos interdisciplina o transdisciplina en el sentido actual, mostró a lo largo de su obra —siempre abierta y en constante redefinición en articulación con la clínica— una apertura hacia el diálogo con distintos campos del conocimiento. En este sentido, el psicoanálisis se nutre de saberes diversos: la medicina, la neurología, la filosofía, la antropología y la literatura. Freud entendía que los fenómenos psíquicos requerían una mirada compleja que integrara múltiples perspectivas, ya que no podían ser entendidos de forma aislada.

Esta es la idea que anticipa el camino hacia un trabajo transdisciplinario: la colaboración entre profesionales de diferentes áreas para abordar problemáticas complejas, especialmente en contextos sociales. Para Freud, el síntoma no debe verse sólo como una manifestación individual; no aparece suelto en el aire, sino que es el resultado de una historia personal atravesada por factores familiares, culturales y sociales.

En su célebre texto "Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica", Freud reconoce la importancia de adaptar la técnica a las condiciones reales de los pacientes y plantea la necesidad de llevar el tratamiento a sectores más amplios de la población. Esto implica necesariamente un trabajo articulado con instituciones y políticas públicas. Esta preocupación puede leerse como una base para el desarrollo posterior de prácticas clínicas con enfoque social.

El trabajo clínico-social, en este sentido, encuentra en Freud un antecedente clave. En la actualidad, el trabajo transdisciplinario, tal como plantea la Lic. Liliana Calvo en su quehacer profesional, es fundamental en ámbitos como la salud mental comunitaria. El legado freudiano sigue vigente como un punto de partida para pensar la complejidad del sujeto en relación con su entorno.

Edgar Morin y el paradigma del pensamiento complejo

El aporte de Edgar Morin es fundamental para ampliar y profundizar lo que ya se vislumbraba en Sigmund Freud respecto de la necesidad de integrar saberes en el trabajo clínico y social. Freud mostró que el sujeto no puede entenderse de forma aislada; Morin desarrolla un marco teórico explícito para pensar esa complejidad a través del pensamiento complejo, que cuestiona la fragmentación del conocimiento en disciplinas cerradas.

Para él, la realidad —y especialmente la realidad humana— es multidimensional: biológica, psicológica, social, cultural e histórica al mismo tiempo. Toda comprensión o intervención debe evitar reducir esa complejidad a aspectos parciales.

Aplicado al trabajo clínico-social, el pensamiento complejo implica que no basta con abordar el malestar psíquico desde una única perspectiva. Un problema de salud mental, por ejemplo, no puede explicarse sólo por factores intrapsíquicos ni únicamente por condiciones sociales o económicas. Es necesario articular ambos niveles, junto con otros, en una red de relaciones.

Morin propone varios principios clave que resultan especialmente útiles en este campo:

  • Principio de interrelación: Los fenómenos están conectados entre sí; el individuo y la sociedad se influyen mutuamente.
  • Principio de recursividad: Los efectos retroactúan sobre las causas. Por ejemplo, una situación social afecta al sujeto, pero las acciones del sujeto también transforman esa situación.
  • Principio de hologramático: Cada parte contiene, de algún modo, el todo; el individuo refleja aspectos de la cultura y de la sociedad en la que vive.

Conclusión:

Podemos concluir entonces la relación entre ambos pensamientos: Freud introduce la idea del trabajo intrapsíquico teniendo en cuenta los aspectos que atraviesan la vida del sujeto desde un punto de vista hermenéutico, y Morin amplía esa mirada incorporando la concepción de la complejidad sistémica del mundo y elaborando un modelo que permite acceder al conocimiento de esa complejidad.

Juntos permiten fundamentar un enfoque que:

  1. Reconoce al sujeto como un ser singular e histórico.
  2. Integra dimensiones individuales y colectivas.
  3. Promueve la tarea transdisciplinar, que no implica suma, sino articulación compleja.
  4. Evita reduccionismos biologicistas, psicologicistas o sociologicistas.

Y concluyo mi humilde aporte transmitiendo mi homenaje a la labor ininterrumpida del Grupo ConVivir y a su publicación, la Revista Conviviendo, que durante 22 años ha contribuido al conocimiento y al crecimiento profesional, así como a la atención de problemas que requieren respuestas igualmente complejas e integradas.


Nota de la Dirección: Agradecemos profundamente este valioso aporte de la Lic. Mariela Elena (Mariela) De Filpo Beascoechea, miembro de  nuestro staff en este aniversario tan especial. Si querés conocer más sobre la aplicación práctica de la Clínica Social y los modelos de intervención transdisciplinaria en familias, te invitamos a conocer las obras de nuestra directora, la Lic. Liliana Calvo: "Familia Resiliencia y Red Social" y "Trabajo Social Familiar" y próximo a salir Avances en el Trabajo Social Clìnico. Podés seguir de cerca nuestras publicaciones y actividades tanto en el Centro Grupo ConVivir como en las próximas ediciones de la Revista Conviviendo.


martes, 3 de marzo de 2026

El vértigo de la totalidad: el cansancio de la mirada por la Lic. Mariela De Filpo Beascoechea*

 


Mirar nunca ha sido un acto neutro. Mirar implica posicionarse frente al mundo, organizarlo, interpretarlo y sentir un cierto dominio sobre él. La visión ha sido una vía privilegiada para acceder al conocimiento, pero quiero señalar que, en la actualidad, esta primacía visual parece haber alcanzado un punto de saturación. Vivimos rodeados de imágenes, estímulos y narrativas simultáneas que atraen nuestra atención de manera constante. Todo lo que ocurre al mismo tiempo se muestra, y nos sentimos compelidos a consumirlo.

Esta característica de nuestra cultura actual me hizo pensar en el cuento “El Aleph” de Jorge Luis Borges.

En el cuento “El Aleph”, publicado en 1949, el narrador mantiene una relación ambivalente con Carlos Argentino Daneri, un poeta mediocre obsesionado con escribir una obra literaria que abarque la totalidad del universo. Daneri le revela la existencia, en el sótano de su casa, de aquello de lo que se va a valer para lograrlo: el Aleph, un punto del espacio donde pueden verse simultáneamente todos los lugares y cosas del mundo desde todos los ángulos posibles.

El narrador desciende a ese sótano, contempla el Aleph y tiene una experiencia inquietante: una visión absoluta, cognitiva y emocionalmente imposible de contener, que lo desborda.

Daneri describe el Aleph como “uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos”. En ese punto microscópico se concentra la totalidad de lo visible: paisajes, actos humanos, recuerdos, pensamientos, objetos, movimientos del tiempo. La experiencia es absoluta.

El narrador experimenta su incapacidad humana para asimilar esa totalidad y lo explica señalando: «Lo que vieron mis ojos fue simultáneo; lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es».

La frase revela un límite fundamental: la totalidad desborda al sujeto. Verlo todo podría parecer que nos ilumina, pero si es en exceso, puede abrumar, desorganizar, inquietar.

La enumeración interminable de lo visto —mares, multitudes, objetos mínimos, memorias íntimas— hace que nada destaque sobre nada; todo tiene el mismo peso. En ese exceso, el misterio y el asombro desaparecen, porque la sorpresa requiere siempre una zona de desconocimiento. Borges nos muestra que conocerlo todo puede convertirse en una maldición más que en un don.

Daneri utiliza el Aleph con la finalidad de escribir un poema enciclopédico que abarque el universo entero. No llega a tener la experiencia emocional del narrador, ya que su mirada es instrumental, dominada por el narcisismo. Ve, pero no habita la experiencia más allá de su ambición. El narrador, en cambio, experimenta el Aleph desde el asombro, conmovido por la emoción inquietante. Nos cuenta que lo visto excede su comprensión y la posibilidad de expresar lo infinito con el lenguaje.

Me voy a permitir asociar la relación aquí planteada, entre la percepción absoluta y el límite humano, con la temática de otro relato de Borges: “Funes el memorioso”. En este cuento, Borges narra la historia de Ireneo Funes, un joven uruguayo que, tras un accidente, adquiere una memoria perfecta capaz de recordar absolutamente cada detalle de su vida y de la realidad: cada hoja de un árbol, cada nube, cada instante vivido. Sin embargo, esta capacidad extraordinaria se convierte en una condena. Funes no puede abstraer ni generalizar, porque cada cosa es para él única e irrepetible. Su percepción total lo paraliza intelectualmente y lo aísla del mundo; esa memoria infinita no le permite pensar.

En ambos relatos encuentro que Borges nos revela la limitación humana, no como una carencia, sino como una condición necesaria para el pensamiento, la creatividad y la experiencia emocional. El olvido aparece como posibilidad.

Hoy vivimos una época en la que las redes sociales, las noticias globales, las imágenes, los videos, la publicidad y el entretenimiento, todo factible de acceso en forma constante y simultánea, generan una experiencia que podría asemejarse a un Aleph. Pero lo que Borges imaginó hoy como  experiencia única en su cuento no es algo  excepcional, sino que se ha vuelto cotidiano y fácilmente accesible. Ya no está en el sótano de Carlos Argentino Daneri, sino en nuestros bolsillos. Y esta diferencia es inquietante.

Además, en el cuento de Borges todo lo que se ve es verdadero; en cambio, en el presente digital vemos todo, pero ya no sabemos qué es real. La saturación informativa rodeada de noticias falsas, versiones contradictorias, narrativas manipuladas, nos provocan lo que se llama colapso epistemológico. Es decir que vivimos un exceso de información equivalente a un exceso de duda.

Vivimos en un estado de desborde continuo. No hay tiempo para elaborar, jerarquizar o procesar simbólicamente lo percibido. De este modo, vemos mucho, pero sentimos y analizamos críticamente poco. Sabemos mucho, pero comprendemos menos.

De todo este recorrido sobre la mirada me pregunto: ¿cómo seguir mirando sin desaparecer como sujetos?

Recordando lo que planteaba en “El ojo y el capital” Remedios Zafra, quizás la respuesta no consista en abrir más los ojos, sino en aprender a cerrarlos. 

Hay otra referencia literaria que abre otro ángulo: en “Axolotl” de Julio Cortázar, un hombre visita repetidamente el acuario de un jardín zoológico y se obsesiona con unos axolotes, criaturas que observa durante horas detrás del vidrio. Poco a poco, la contemplación se transforma en identificación hasta que el narrador siente que su conciencia se traslada al cuerpo de uno de los animales. De esta forma vemos que desaparece la frontera entre sujeto y objeto: quien miraba ahora es mirado.

Encuentro aquí, en Borges y Cortázar, una pista para pensar nuestra época: ver todo en exceso nos lleva a vivir un desbordamiento que nos anula, y mirar profundamente en exceso también puede llevar a la disolución. Podríamos ubicar, entonces, la subjetividad contemporánea oscilando entre estos dos extremos.

El cuidado estaría en cerrar los párpados, no como negación de la realidad, sino como modo de introducir un intervalo, un silencio, una pausa que nos permita volver a habitar la experiencia para devolverle un lugar al sujeto frente al exceso.

 Es un gesto poético, pero también ético y político: es un modo de resistir a la lógica de la exposición constante, para poder pensar.

Quizás esa sea una de las tareas más urgentes del presente: recuperar la capacidad de no verlo todo, sino de mirar sabiendo cuándo cerrar los párpados.

Lic. Mariela De Filpo Beascoechea

 * Lic.Maríela De Filpo Beascoechea Psicóloga, colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid Col M-18413. Mi centro de Psicoterapia Psicoanalítica está registrado como Centro Sanitario, por la Comunidad de Madrid con el número de registro CS12527 y atendemos en Buenos Aires, Argenina, a Través de RED PIUQUÉN. En Bs.As en colaboración con el Lic.Juan Walsh. Miembro de número de Ian -España y de la ex Sociedad Fórum de Psicoterapia Psicoanalítica, perteneciendo a la Junta Directiva de dicha entidad y al Consejo de Redacción de la Revista Internacional de Psicoanálisis Aperturas Psicoanalíticas y Co-organizadora de las Sesiones Clínicas de Forum en el Hospital Universitario La Paz, Madrid. He ejercido mi profesión desde 1981: como Asesora de la Secretaría de Educación de la ciudad de Buenos Aires, como Presidenta de la Mutual de Psicólogos, y como miembro del equipo de contención al docente, en Hospitales Públicos, sistemas de medicina privada en Buenos Aires, Argentina y en mi consultorio privado

Familia, Resiliencia y Red Social: Un Marco Teórico Unificado para la Intervención

  Por la Lic. Liliana Calvo Obra editada por Espacio Editorial en Buenos Aires 2011 ¿Cómo sanamos realmente? Quienes trabajamos en el ámbito...