En
el Conversatorio internacional, realizado con mi estimado colega español
Gabriel Àngel Cano, compartì conceptos relativos a la Co Visiòn/ Supervisiòn
realizada desde un enfoque fenomenològico sistèmico, aquí les desarrollo los
temas abordados.
Desde su significado etimológico,
“co-visar” significa “mirar de a dos”, puede transformarse en “intervisar”
cuando se realiza en grupo es decir “mirar de a varios”.
Se diferencia de la supervisión, que
quiere decir “mirar sobre” o “por encima”, por la forma de relación que se
establece entre ambos.
Al decir de algunos autores el
trabajo social requiere en su práctica profesional del “saber”, del “saber
hacer” y del “ser”. (1)
Cinco son los pilares donde se apoya
la formaciòn del profesional, que responden a las competencias humanas y a las competencias
metodológicas:
1-
capacitaciòn
2-
Teorìa
3-
Trabajo
personal
4-
Pràctica
5-
Supervisiòn
(2)
La formaciòn de grado universitaria
es el camino esencial, que conduce a la adquisición del conocimiento de la
disciplina del trabajo social. La comprensiòn de la misma, le permiten al
futuro profesional, enfrentar los desafíos de la complejidad de las
situaciones, que luego se le presentaràn a diario. Es el primer paso de las
competencias humanas. En segunda instancia son necesarios, el conocimiento de
las diversas teorías que fundamentan el abordaje, incluìdas las técnicas y
habilidades necesarias, para llevar adelante la intervención social. Para
finalizar mencionamos el trabajo personal consigo mismo, que realice el alumno,
requerimiento valioso, para todo profesional que brinde asistencia.
Dentro de las competencias
metodológicas mencionamos la práctica y la supervisión. La práctica es
fundamental en el proceso de aprendizaje, asì se conocerán los diferentes Niveles
de Intervenciòn, individual, familiar, grupal comunitario, con experiencias a
realizar en diferentes organizaciones de la sociedad, muchas veces están
establecidas como pràcticas supervisadas. En el último escalòn encontramos a la
supervisión, que preferimos denominarla co visión, por el modo de llevarla a
cabo desde una posición de horizontalidad, en la relación que se establece.
Aquí les presento una modalidad de
supervisiòn/co visión, realizada desde el enfoque Gestalt, basándome en los fundamentos
de la misma.
La Gestalt es definida como
una configuración, totalidad, estructura. Es un enfoque humanista, holístico,
experiencial, e integrativo. En el cual se promueve la integraciòn del pensar,
el sentir y la acción que se realiza. Es holístico puès incluye su cuerpo, su
pensamiento, sus emociones, su cultura y sus expresiones sociales. Es
experiencial porque se basa en lo que se vivencia, “no en pensar acerca de,
sino en estar conectado con lo que se ve, con lo que siente y se hace en el
presente, en este instante”.
Los aportes gestàlticos que
están presentes en este modo de covisiòn son: el diàlogo existencial, el aquí y
ahora, el darse cuenta, las polaridades, la teoría paradògica del campo, entre
otras. Asì en relación al diálogo existencial, decimos que es lo que ocurre
cuando dos personas se encuentran “como personas”, donde cada una es “impactada
por y responde a la otra”, Covisor y covisado , contactando, reconociéndose a
si mismo y al otro en el encuentro.
En lo concerniente al vìnculo que
se establece entre el co visor y el trabajador social, la Gestalt nos plantea
llevar adelante un proceso de acompañamiento no directivo, que se focalize en
las necesidades del profesional y en que logre registrar como percibe y como
resuenan en èl, las demandas, necesidades, los conflictos que trae el cliente.
Estableciendo un vìnculo
horizontal con el co visado, realizando un proceso educativo, no desde el lugar
del poder, ni del saber, sino permitiendo que el profesional que consulta,
desarrolle su propio poder, es decir su potencia.
Desde èste enfoque fenomenològico,
como co visores, dejamos de lado los pre conceptos, las interpretaciones, nos
focalizamos en lo obvio, que surge del relato del consultante. Por otra parte el
concepto de polaridades nos brinda un recurso maravilloso, que nos permite ver
en el consultante un conglomerado de fuerzas polares, donde si surge la
debilidad frente a determinada situación que tiene que atravesar, sabremos que
está también la fortaleza, y reconocerla aunque no esté registrada, estimula
los autoapoyos positivos en la tarea.
Una teoría que está en la base de
la Gestalt, es la Teoría Paradójica del Cambio, enunciada por Arnold Beisser, que
expresa: “El cambio se produce cuando uno se convierte en lo que es, no cuando
trata de convertirse en lo que no es”. El cambio no tiene lugar merced al
intento coactivo realizado por el individuo realizado para cambiar o por otra
persona para cambiarlo, pero si tiene lugar cuando aquel invierte tiempo y
esfuerzo en ser lo que es, en entregarse plenamente a su situación actual y en
ella se basa el co visor para realizar su intervención
Definimos asì a a la co visiòn como
un entrenamiento, donde se desarrolla un proceso de enseñanza-aprendizaje
vivencial, a través del cual se trasmiten conocimientos, habilidades, se
descubren cualidades personales, algunas conocidas y otras desconocidas por los
propios entrenados y que pueden ser necesarias para el tipo de trabajo que
realizan.
Todo ello llevado a cabo a través de
un encuentro experiencial, focalizado en el presente, facilitándoles, a los
consultantes el darse cuenta, apoyados en la teoría paradògica del cambio.
En dichos encuentros vemos en las dificultades
de los co visados, una “oportunidad” para que realicen nuevos aprendizajes y de
esta manera enfrenten más fortalecidos los desafíos cotidianos de sus tareas
profesionales. Necesitamos establecer una confianza recíproca que dé lugar a la
apertura y conlleve a partir de la “aceptación”, a los cambios posibles.
También es meritorio que descubran
sus aspectos resilientes, es decir, el modo de hacer frente a las
situaciones adversas, como así también desarrollen su autoestima profesional
El conocerse a sí mismos, el descubrir sus
capacidades y sus limitaciones, el desarrollar su creatividad, su sentido del
humor, los ayuda en su fortalecimiento personal y profesional.
Mediante este tipo de enfoque, los
entrenados tienen la posibilidad de darse cuenta como resuenan en ellos los
problemas con los que tratan a diario: conflictos laborales, necesidades de
padres adoptantes, conflictos familiares, carencia de recursos, con sus
consecuentes estados emocionales, angustias, miedos, broncas.”
Es importante tener en cuenta “que se enseña y
como se enseña” y para el co visado, descubrir “que hace”, “como hace” y “para que hace”, a partir de lo que
aprende y descubre.
En la covisiòn con modalidad
gestàltica, podemos centrarnos en:
· en el cliente/ o usuario, revisando su historia personal, familiar, , su demanda social. En el caso de
atención a familias su modo de relacionarse, los conflictos que surgen, la
comunicación entre sus miembros, etc.
· en el trabajador social, observando su propio modo de trabajar, sus
habilidades, sus competencias, la expresión de su emocionalidad, sus dolores,
dudas, temores, sus soportes, internos y externos, etc.
· y/o en la relación entre cliente/usuario y trabajador social. Como se
establece la mismas, revisando el modo de contactarse y de separarse, lo que le
hace figura del fondo, la aceptación de lo que es como posibilidad de cambio.
(3)
Es fundamental observar el contexto
donde lleva a cabo su labor el profesional, tener en cuenta si la misma se efectúa
en una organizaciòn, sea pùblica, privada, o en una ong. Si la co visiòn está
estipulada por la organización como un requisito para poder desempeñarse en la
misma o es una solicitud independiente realizada por el profesional.
Si se desempeña en una organización,
en èstos casos es necesario realizar un análisis de la organización, que
incluya tener en cuenta: el anàlisis institucional, el organigrama de la misma,
de quien depende el trabajador social, cùal es su función, su tarea, su rol. Que
se ponga en claro el objetivo de la misma, el proyecto que lleva a cabo la
instituciòn, el anàlisis de las situaciónes que se viven a diario, el modo en
que estèn organizados los equipos, como construyen sus redes, como se realiza
la coordinación entre equipos, intentando ver los referentes y los objetivos
comunes.
A su vez tener en cuenta lo relacional,
respecto a los vínculos intra equipo, los conflictos que surgieran, la
motivación del equipo, la expresión de lo emocional, del cansancio en la tarea,
la prevención del burn out, focalizando en la confianza que surja de la tarea
conjunta. (4) Para luego centrarse en la relación con los consultantes, al
servicio que se presta.
Compartimos
lo dicho por Àlvarez Sanchez , Menendez Picòn y Gil Bernejo, en cuanto a la
necesidad de:
“Aumentar la capacidad de resistencia ante el
conflicto y/o procesos de deterioro en las relaciones interpersonales, dentro
de las instituciones en las que se trabaja o incluso, desarrollando mecanismos
de autoprotección y cuidado, donde exploremos nuestros límites y podamos
cuidarnos, poniéndolos si fuera necesario. (5)
En el caso que la intervención el
profesional, la desarrolle en un ámbito privado, en forma independiente, es
decir por su cuenta, es necesario conocer
como organiza su consulta, bajo que nombre la hace conocer, por ejemplo si es
como emprendimiento social, un centro creador por èl, es saber si está
matriculado, si sus aranceles siguen los lineamientos del nomenclador nacional.
En que enfoque fundamenta su abordaje, como organiza su tarea, como establece
relaciones interinstitucionales, conocer si crea redes con profesionales con
quienes se relaciona, son todos puntos claves a revisar, en cuanto al encuadre
donde se apoya y organiza. La actividad independiente requiere de una
organización interna del profesional, ya que no está pautada de modo externo.
Hay varios
aspectos a tener en cuenta en la co visión realizada desde lo fenomenològico:
1. Aspecto
Teórico: donde se revisaràn los conceptos fundamentales del enfoque
desde donde se parte, aplicados a la labor profesional. Desde ese marco teórico
el profesional fundamentará las diferentes hipótesis de trabajo.
.
2. Aspecto
técnico: en el mismo se verá con que metodología, estrategias y procedimientos
se aborda cada caso. Por otra parte se hará incapié en la relación dinámica que
se establece entre el T. S. y el cliente en el aquí y ahora.
3. Aspecto de
la persona del T.S.: se trabajarán aquellas características personales que se
movilicen o entren en conflicto al abordar cada caso, pues pueden dar orígen a
conflictos profesionales. (6)
Por otra parte es necesario resaltar, que ciertas
situaciones personales del T.S., que fueron vistas por el mismo, pueden ser
provechosas al transformarse en propuestas de trabajo orientadas a la
comunidad, cuando el T.S. apelando a su creatividad las pone en marcha, por
ejemplo una Trabajadora Social que sea mamá adoptante y que a partir de su
propia experiencia propone realizar talleres para futuros papas adoptantes.
Èste proceso permite conocer:
§ ¿“Cómo
hacen lo que hacen?
§ ¿Cuales
son los logros y cuales las dificultades?
§ ¿Cómo
atraviesan las situaciones de cambio?
§ ¿Qué
forma tienen de relacionarse con los que los consultan, con los obstáculos y
con la tarea en general?
§ ¿Cual
es el proyecto profesional que tienen?
§ ¿Cómo pueden desarrollarlo?
Para sintetizar podemos decir que
es:
§ Un
proceso formativo que podría definirse como “proceso de reciclaje” que tiende a
trasmitir conocimientos, intenta promover habilidades, y su “ser competente”
para la tarea.
§ Una
preparación eficaz que hace “foco” en el entrenado y en el crecimiento y
desarrollo de su “ser” como profesional.
§ Un
espacio para desarrollar la creatividad entendiendo a ésta como la posibilidad
de descubrir distintos modos de afrontar los problemas, que se le
presentan en su desempeño cotidiano. (7)
La persona del co visor
Es necesario aquí detenernos en la
persona del co visor, conocer en que basa su intervención, en que marco teórico
se fundamenta y en que aspectos de su experiencia profesional se asienta.
Dàndole lugar al registro, de lo que le sucede a èl, con las demandas que va
recibiendo por parte de los co visados.
Es sustancial que el co visor se de cuenta de
la influencia que despliega con sus co visados y observe la relación que
establece con los mismos, es un ida y vuelta donde están presentes, el
conocimiento, su experiencia, la motivación, el estìmulo, los lìmites.
El co visor desplegando su rol,
transita por momentos de incertidumbre, por temores, dudas, y tambièn por
momentos de gratificación y de alegría.
En èsta relación horizontal que se
establece, donde ambos son profesionales, también hay diferencias, los roles
son distintos, el co visado solicita la misma, para ser acompañado en su
intervención, solicita una ayuda para ser orientado.
Las solicitudes de los co visados:
El co visado llega a la consulta,
muchas veces con situaciones que no ha podido resolver, que desea revisar para
lograr un cambio. A veces tiene pre conceptos o malas experiencias anteriores,
hay temores sobre exponer el caso a trabajar, sobre la confidencialidad, sobre
su quehacer profesional.
Hay diversidad de demandas por parte
de los consultantes, lo mismo que expectativas relacionadas con el espacio de
co visiòn, conocer por parte del co visor, que se espera de la misma, es de
vital importancia.
Algunas de las demandas, tienen que
ver con el desempeño en la Instituciòn donde desarrollan la tarea, a veces con
conflictos con la jefatura, o con los otros miembros del equipo. Otras se
relacionan con los casos que abordan y necesitan revisar como desenvolverse con
los mismos. En ocasiones tienen que ver con proyectos que desean llevar a cabo,
o la ausencia de los mismos, En ocasiones están presentes la falta de
motivación o las frustraciones cuando los proyectos enfrentan obstáculos para
su concreción.
Cuando la tarea del profesional se lleva a
cabo de modo independiente, muchas consultas atañen al modo en que se conozca
el servicio que brindan, para lograr que lleguen clientes a su consulta, al
modo de relacionarse con otros profesionales o instituciones, al cobro de los
honorarios y las dificultades que surgen, al ser una relación de ayuda, para
cobrarlos o reclamarlos.
Existen co visiones que se realizan
en forma individual y otras son grupales, es preferible que las segundas. Sean
en grupos pequeños, para dar lugar a la intervención en lo posible de todos los
participantes, por ejemplo cuando se co visa a un grupo de alumnos en
formación.
Otras tienen que ver con co visiones a
profesionales que forman parte de un equipo que brinda servicios, que pueden
estar integrados por profesionales de diversas disciplinas. Aquí la tarea es
màs amplia para el co visor pues el abordaje que llevan adelante los miembros
es transdisciplinario. Con lo cual la visiòn del covisor tiene que tener en
cuenta varias vertientes, las dinámicas de relación de los integrantes, cada
tarea en particular que realiza cada uno de ellos, los casos que se tratan en
cada área y la prevención del burnout.
Cuando la demanda parte de un equipo que la
solicita, los motivos son diversos, algunos tienen que ver con la relación
entre sus miembros, otras veces con el funcionamiento en la organización, si
pertenecen a alguna, o con los servicios que prestan, con los casos que
atienden, o con las investigaciones o los proyectos que desean llevar a cabo.
Trabajar en el aquí y ahora, desde
la vivencia, con los soportes internos y externos, con que cada profesional
cuenta, brinda la posibilidad de la resolución de las dificultades.
Conclusiones
En èste momento social que
transitamos en la cual la pandemia nos hizo transitar, por numerosos momentos
de gran incertidumbre. Los profesionales de la ayuda nos hemos visto
enfrentados a desafíos cotidianos. Por lo tanto, el recurso de la co visión, se
hace imprescindible. Contar con espacios de acompañamiento profesional, en los
cuales juntos, se logre pensar, reflexionar y expresarse, a partir de lo que
sucede a diario, enfrentando situaciones complejas de abordar, favorece a la
superaciòn de momentos de soledad profesional. Es necesario instituir los
espacios de supervisar/covisar, como modo de lograr el crecimiento profesional
y personal de cada uno de los trabajadores sociales.
Notas
bibliográficas:
(1) Bianchi Elisa, en Calvo Liliana, Familia Resiliencia
y Red Social, Buenos Aires 2011, Espacio editorial
(2) Dra Lorena Fernàndez, disponible en http://abrap.org/site/SupervisionenGestaltInfantil-por-esp.pdf
(3) Patsi Sansinenean , disponible en el sitio web: http://www.euskalnet.net/zimentarri/numero2/artic01.htm
(4) Carmina Puig Cruells, disponible en: https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8438/Tesi.pdf
(5) Àlvarez
Sanchez , Menendez Picòn y Gil Bernejo, disponible en: https://www.tsdifusion.es/cuerpo-emocion-y-mente-de-la-intervencion-social-una-aproximacion-a-la-supervision-gestaltica
(6) Calvo Liliana, Reynoso Lidia, Trabajo Social y
Enfoque gestáltico, Buenos Aires 2003, Espacio editorial.
(7)
Calvo Liliana,
Familia Resiliencia y red Social, Buenos Aires 2011, Espacio editorial
Calvo Liliana, Trabajo Social Transdisciplina y
Supervisiòn, Buenos Aires 2013, Espacio editorial.
Fahan y Shepherd, Teorìa y Tecnica de la Terapia gestalt ,
Editorial Amorrortu, 1989,España
Perls F. El enfoque Gestáltico, Edit. Cuatro
Vientos. Santiago de Chile 1974
Polster i. y M. teoría y Técnica de la Terapia
Gestalt, Editorial. Amorrortu. Buenos Aires 1976
Yontef , Gary. Proceso y Diálogo
en Psicoterapia Gestáltica. Editorial Cuatro Vientos . Santiago de Chile 1995